martes, 06 de diciembre de 2011

Llevaba dos días esperando que sonara el teléfono, y tenía que hacerlo justo en este preciso momento. No es la primera vez que suena el teléfono cuando estoy con una acompañante, pero este cliente era realmente importante. La dije; “Es un cliente, tengo que cogerlo”, me incorporo y descuelgo.

Ella comienza a hacer caritas como una niña a la que le han quitado su juguete y a chuparse los dedos. No se resigna y me sigue, se deja caer de rodillas y se la introduce en la boca. Al principio me asusté e intenté irme, pero me tenía bien agarrado por el culo, y clavándome sus uñas no me deja marchar.

Entro en su juego, y me quedo de pie hablando por teléfono mientras ella se emplea a fondo con pene. Chupa, succiona, besa, salivando mucho y sin ayudarse de las manos. Aunque quería colgar, me preguntaba que pensaría ella, si le daba tanto morbo como a mí. Yo la tenía muy dura, y ella chupaba bajando cada vez más, hasta que soltó una arcada. Menos mal que ese momento yo estaba hablando!!! Estaba a punto de correrme, en ese momento cierro la boca, aprieto los dientes, y empujo su cabeza contra mi estómago para no hacer ruido y que no se entere el cliente. Me corro abundantemente dentro de su boca y me quedo paralizado por el orgasmo. Mi cliente se despide y  cuelga. La miro y la digo “Perdona”, a lo que ella me contesta “No te preocupes, me lo he tragado todo.” Ella me confiesa que estaba muy excitada, y que el final no podía haber sido distinto. De haber sido de otra manera se habría sentido decepcionada.

Al cabo de un rato llamo al cliente para confirmar los datos. No podía decirle que había estado con una escort mientras hablaba con él, así que le dije que me acababan de comunicar una nueva oferta y que si estaba interesado. No se como pero no se había dada cuenta de nada.


Tags: escort, escorts, acompañante, acompañantes

Publicado por escortx @ 13:46
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